lunes, 13 de octubre de 2008

Oligarcas transformados en El Salvador

Por Juan José Dalton (ContraPunto)

SAN SALVADOR – Los grandes hacendados criollos se convirtieron hace siglos en grandes terratenientes, primero en el dominio del añil y luego en el café. Un grupo pequeño de grandes terratenientes dominó todas las esferas de la economía y comenzaron a ser llamados como “Las 14 familias”, y de éstas pasaron a ser “seis grupos financieros”.

Hoy se verifica una recomposición que aún no está totalmente definida, precisamente porque los grupos financieros locales fueron vendidos a trasnacionales como Citibank, HSBC, BanColombia y Scotiabank.

¿Qué ha sido de la “oligarquía” local? ¿Han perdido poder? ¿Hasta dónde llegan sus influencias? Es algo que debemos escudriñar e investigar; es labor de economistas, politólogos, periodistas, historiadores...

Hasta hace poco no se concebía el poder sin la trilogía unitaria de política-oligarquía-Fuerza Armada. Luego de la guerra civil pasó al binomio de política-oligarquía.

Pero si el gran capital salvadoreño se ha tras nacionalizado, ¿qué está sucediendo actualmente en El Salvador? Carlos Acevedo, destacado economista salvadoreño con gran experiencia en investigaciones socioeconómicas, nos ofrece sus visiones preliminares de un tema que merece desde hace algún tiempo un profundo debate.

Hasta ahora ha sido un “debate postergado” de un tema que atañe al futuro de El Salvador.

La venta de la banca a las trasnacionales ¿Qué efecto ha provocado en el gran capital?

“Ha tenido un efecto de recomposición interesante, pero no debe ser sobredimensionado. Probablemente, el efecto más inmediato sea que el capital transnacional que adquirió esas empresas no vaya a tener la injerencia en la política interna que tuvieron los anteriores propietarios, sobre todo en el caso de ciertos bancos que financiaban buena parte de las campañas de ARENA. Los nuevos propietarios de la banca no van a conminar a sus empleados a votar por ARENA ni tampoco van a colocar la banderita de ARENA en sus sucursales”.

¿En qué rubros han invertido el dinero los "oligarcas" salvadoreños?

“Probablemente en el sector de bienes raíces, tanto dentro como fuera del país. El proyecto de "El Encanto", con una inversión de $400 millones, es una muestra de ello. En él están invirtiendo algunos de los ex-accionistas del Banco Cuscatlán, como Rafael Castellanos, quien tiene bastante experticia en hacer dinero fácil de manera oportunista y en deforestar el país”.

Han desaparecido las 14 familias, los grupos financieros ¿Ahora cómo se conforman los grandes capitalistas?

“El gran capital que impera ahora en el país es fundamentalmente transnacional (bancos, cemento, telefónicas, distribuidoras de electricidad, cerveza, etc.). Incluso, siguen circulando fuertes rumores de que TACA (compañía aérea) ha sido vendida, por lo menos una buena parte. El gran capital "criollo" que subsiste en el país está también bastante transnacionalizado, utilizando el negocio en los bienes raíces y la distribución de vehículos como su plataforma básica”.

¿Cómo ejercen su influencia política?

“La influencia política ahora probablemente va a ser a través de vías más personales que de empresariales”.

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Nota del Editor:

Continuaremos publicando entrevistas sobre el tema con diferentes personalidades conocedoras de la realidad nacional.

lunes, 6 de octubre de 2008

“Fuego no amigo” en ARENA

Por Juan José Dalton

SAN SALVADOR – Si en el seno del FMLN en días recientes hubo “fuego amigo” entre su liderazgo, en la derecha arenera el “fuego no es entre amigos”. Para ARENA se acerca la hora de actuar, no de redefinir su estrategia. Pero ese actuar quizás es ya algo tarde.

Hay analistas que dicen que aún hay tiempo, en una especie de “consuelo de tontos”. Sin embargo, no hay tiempo. Como decía un destacado economista local: “los astros se le han alineado en contra”; en medio de la tempestad y del barco naufragando, algunos de los marineros prefieren huir.

No es fácil el momento que vive ARENA: es de turbulencias y huracanes. ¿Y cómo no? Hagamos un breve repaso. ARENA para elegir al actual candidato atravesó una crisis aún no subsanada. Se debe recordar que compitieron 18 “pre-candidatos”, la mayoría de los cuales eran funcionarios del actual gobierno.

Nunca se había visto eso. ¿Qué pasaría en Estados Unidos o en Rusia o en China, si el vicepresidente, el canciller, el secretario de seguridad y el abogado del Presidente, sólo para citar unos casos, además del más importante líder empresarial, ambicionaran ser el “elegido”? ¡Sería un verdadero escándalo! La prensa local lo reflejó como un hecho democrático, repitiendo lo que el liderazgo arenero quería. La prensa no jugó su papel crítico para ayudar a la derecha política a rectificar.

Aquella lucha intestina –aún no estudiada en todas sus aristas- generó pleitos internos que todavía no se han sanado y el candidato “elegido” ha sido hasta el momento incapaz de enderezar el barco y ni siquiera se ha acercado (como creían) en las encuestas más importantes a su principal rival, el periodista Mauricio Funes, candidato del FMLN.

Candidato, centro del blanco

Otro aspecto a analizar es el del candidato elegido ARENA: Rodrigo Ávila.

Fue un error estratégico del liderazgo de ARENA haber elegido a Ávila, por muchas razonas, pero vamos a mencionar las que consideramos más importantes.

Ávila, al caerse la posibilidad de elegir a René Figueroa, fue impuesto por el sector que dominaba el presidente Antonio Saca, con lo cual se convirtió en el representante de dicho grupo que simboliza el desgaste de ARENA en el poder y lo dejó atado al régimen saliente y al que la sociedad le achaca más fracasos de la cuenta.

Por otra parte, Ávila, como ex director de la policía, se convierte en el “blanco” perfecto de la crítica por la incapacidad de cumplir con la principal promesa electoral de Saca, que decía: haremos de El Salvador el país más seguro de Latinoamérica, cuando en la actualidad está claro que somos uno de los tres o cuatro países más inseguros y violentos del mundo.

Salvando las distancias y las circunstancias, la candidatura de Ávila se asemeja a lo que fue la aspiración de Schafik Handal en 2004. Handal entonces representó un “blanco” demasiado grande y muy fácil de dar en el centro de las críticas.

Por otra parte, no era Ávila la mejor pieza para moderar ARENA, para ganar el “centro” y conformar una gran “Unidad Nacional” de “centroderecha”. Ese papel lo hubiesen jugado mejor Roberto Murray Meza, Eduardo Zablah o Francisco Laínez. Pero los tres fueron “vetados”.

Se hace difícil pensar en uno de los tres mencionados en un mitin de la “Tandona” exclamando con vanagloria: “me ensucié las botas”, por no decir otra barbaridad referida a la pasada contienda bélica.

Los elevados déficit

Hecho tras hecho, el FMLN ha tenido la ofensiva desde hace más de un año en el tema electoral.

El FMLN fue el primero en escoger a su candidato presidencial y pese a que había varios aspirantes en el seno de la misma cúpula: Medardo González, Salvador Sánchez Cerén y Salvador Árias, por ejemplo, el análisis de la realidad llevó al FMLN a rectificar sobre el fracaso cometido en 1999 y en 2004. Por ello llevan a Funes.

En contraste, ARENA salió tarde y mal, dejando al partido “herido” y con un “mal capitán” al frente.

Entre otros problemas estratégicos, ARENA tuvo que renovar su dirección, proceso que no parece terminar y que se evidencia en la renuncia reciente de Luis Mario Rodríguez, quien ha dicho que al menos tres o cuatro dirigentes del COENA debieran dejar sus cargos.

ARENA no tiene aún candidato a la Vicepresidencia, y al escoger a un foráneo o a un “camiseta sudada”, abrirá un nuevo coto de contradicciones internas. El oficialismo no tiene aún plataforma de gobierno ni alianzas consolidadas, ni siquiera con sus aliados políticos tradicionales.

El sector empresarial se encuentra dividido. Hasta el líder gremial (ANEP), Federico Colorado, quien aspiró a ser candidato presidencial, ha dicho que de ganar el FMLN no se irá su empresa del país. También lo ha dicho el presidente de TACA y otros muchos lo pudieran repetir públicamente. No es un aval al FMLN, pero si un signo o un aviso de que “no hay peligro” si Funes ganara las elecciones.

El papel de la prensa conservadora también ha sido “nefasto”, incluso para sus propios intereses; en vez de promover la renovación del sistema que dice defender, se han ido por la tangente defensora de los personeros del régimen, sin ningún sentido crítico, en un mundo tan cambiante como es el vigente.

Los tiempos políticos son cortos. Ávila y ARENA deberían comenzar a pensar en la cada vez más cercana posibilidad de perder las elecciones y por ende, en la estrategia a implementar en la administración del fracaso electoral. Es decir, si lo tomamos por lo positivo, ARENA habrá de cambiar y prepararse para hacer oposición democrática.

viernes, 3 de octubre de 2008

Saca, con todos los astros en contra

Por Juan José Dalton (ContraPunto)

SAN SALVADOR – Crisis internacional, crisis local, polarización y el favoritismo electoral hacia la oposición, configuran por primera vez en la historia salvadoreña la posible llegada de la izquierda al gobierno. “Todos los astros se han alineado en contra del presidente Antonio Saca”, dice el destacado economista salvadoreño Carlos Acevedo.

Saca dejará El Salvador “en el peor de los escenarios” concluye Acevedo, quien es un amplio conocedor de la economía local y regional; entre otras actividades académicas y profesionales, también forma parte del equipo que elabora el Informe de Desarrollo Humano de El Salvador, con los auspicios del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Sus apreciaciones no son “catastróficas” ni “soñadas”: son realistas y mesuradas. Esta fue la conversación sostenida entre el destacado economista y ContraPunto, acerca de la realidad del país, la crisis internacional y las perspectivas locales.

¿Cómo ves el panorama económico local y la influencia de la crisis mundial?

“Hay un fenómeno interesante. Por un lado, todo el mundo dice que la crisis en Estados Unidos es la peor en los últimos 100 años. Uno de los ex presidentes de la Reserva Federal, Paul Volcker, ha dicho que esta es “la madre de todas las crisis”, al parafrasear una famosa frase Sadam Husein. Pero lo interesante es que no ha golpeado tan fuerte la economía real de Estados Unidos. Por ejemplo, la crisis de 1929 provocó aquello que se le llamó la gran depresión. Hay dos factores que han amortiguado la crisis financiera: uno es que al debilitarse el dólar, las exportaciones han mejorado y el segundo factor es la respuesta muy agresiva de la Reserva Federal y de otros bancos como el europeo y el japonés, para inyectar fondos y contener la crisis.

Con respecto a El Salvador, sucede algo parecido. Uno esperaría que por el cordón umblical que nos une a Estados Unidos, pues, deberíamos estar muy golpeados, pero no lo estamos tanto...”

¿Por qué?

“Bueno, porque El Salvador ha tenido su pequeño amortiguadorcito, que ha sido el crecimiento de las exportaciones y del flujo de remesas, aunque estas últimas se han desacelerado en su crecimiento y en agosto observamos que no hubo crecimientos”.

¿Cuáles son los factores más negativos?

“Hay un factor que está causando daño y potencialmente puede causar más daño: es la inflación y el golpe sobre la canasta básica alimentaria, que te da la línea de la pobreza y por lo tanto la medición de la línea de pobreza. Yo estimo que la pobreza este año va a subir mínimo un 40 por ciento, que es la tasa de pobreza de hace 10 años”.

Todo esto es sorprendente porque oficialmente hay una vanagloria sobre la macroeconomía. Pero vemos que hay crecimiento de la inflación...

“Bueno, oficialmente se dice que la inflación está en 9.9, que es 10, es decir, una inflación de dos dígitos. Pero hay que ver: el componente de alimentos de la inflación andaba en 17,5 por ciento en agosto, que son records históricos que no se veían desde hace 15 o 20 años. Estas son cifras oficiales, que mucha gente duda que sean representativas de la inflación real, pero aún con las cifras oficiales tenemos records históricos. La inflación de la canasta básica urbana andaba en junio en 25 por ciento, con respecto a junio del año pasado. Probablemente en julio y agosto haya subido más pero no se han publicado las cifras. Supongamos que haya subido el 30 por ciento... los ingresos no han subido el 30 por ciento, entonces ahí tenés una medida de cómo se han disparado las tasas de pobreza”.

Cuando hay crisis en El Salvador hay huída hacia Estados Unidos, pero habiendo crisis también en Estados Unidos, ¿hacia dónde va la gente?

“Bueno, no tenemos datos precisos de los flujos migratorios, sino anécdotas. Mi impresión a partir de evidencias anecdóticas es que se está yendo menos gente hacia Estados Unidos. Probablemente la gente de allá le dice a los de acá que la situación está complicada, no hay empleo, que están ganando menos. Pero no sabemos todavía qué dimensión tiene ese fenómeno. Pero un indicador del empleo y de los flujos migratorios allá son las remesas. Ya en agosto comenzaron a caer...”.

Hay noticias alarmantes en las que se dice que habrá iliquidez o que ya existe en El Salvador...

“Eso es grave, desde el punto de vista macroeconómico. La situación de iliquidez que tiene el gobierno en este momento se refleja, por ejemplo, en cuestiones básicas como el no pagarle el subsidio a las gaseras ni a las distribuidoras de energía. El ministro de Hacienda dice que se va a pagar y el presidente de CEL –compañía de energía- dice que no tiene para pagar el subsidio. Los datos que tenemos nos dicen que lo que el gobierno estaba pagando por subsidios es un dinero que ahora no tiene disponible. Están viendo cómo colocan LETES, pero no ha sido fácil”.

¿Qué significaría eso a mediano o largo plazo?

“Bueno, indica que el gobierno no tiene fondos para terminar esta gestión. Andan desesperados viendo cómo consiguen fondos para poder terminar. Hay que aclarar que el principal contribuyente de esto es el precio del petróleo; el desbalance del gobierno está muy atado a los subsidios y los subsidios están atados al precio del petróleo. La situación no es sencilla: necesita unos 500 millones de dólares para pagar los LETES que van a vencer y otros 500 millones de dólares para pagar subsidios”.

¿Todo esto se pudo haber previsto?

“Creo que lo del precio del petróleo no. Pero el esquema de subsidios que tiene el gobierno de El Salvador está mal diseñado. Al dispararse el petróleo, hizo insostenible los subsidios. Si estos estuvieran focalizados, como deberían estar, aunque se hubiera disparado el petróleo, el impacto fiscal no hubiera sido tan fuerte como ahora”.

¿Cuáles son las posibles soluciones al tema de la iliquidez?

“En el corto plazo sería negociar un acuerdo de préstamo. Tendría que ser un acuerdo bipartidario (requiere de los votos de los diputados de ARENA y del FMLN), para negociar un acuerdo con el BID o el Banco Mundial (BM). Esto implica incrementar el nivel de la deuda y compromisos, que a largo plazo pasaría por el famoso Pacto Fiscal que se necesita”.

¿Qué posibilidades hay de un acuerdo, tomando en cuenta que estamos en campaña electoral?

“Parece un poco difícil, sobre todo porque aparentemente el gobierno está logrando amarrar un financiamiento con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Hace como un mes o mes y medio el BCIE invirtió como entre 200 y 250 millones de dólares en LETES de El Salvador. Parece que ahora el BCIE o a través de un fideicomiso del BCIE compre otra cantidad igual. Eso le daría al gobierno un cierto respiro; sino otra salida sería que coloque los LETES en el mercado doméstico, pero creo que no los quieren comprar. Más bien, buena parte de los LETES que están a punto de vencer, lo que quieren es que les devuelvan el dinero. Entonces, si el gobierno no tuviera la opción del BCIE, tendría más incentivo para negociar con el FMLN, ya que éste estaría más interesado en negociar un acuerdo de refinanciamiento externo, porque ven con más seguridad su triunfo en las elecciones y la mayor parte de ese dinero entraría a la gestión de Mauricio Funes”.

¿Acerca de la gestión del actual, como dejará el presidente Antonio Saca al El Salvador?

“Bueno, empiezo con la tasa de pobreza. La de 2007 fue de 34,6 por ciento, la misma tasa de pobreza con la que entró. Y una de las banderas de la gestión es: ¡Estamos reduciendo la pobreza! Resulta que la situación se le ha revertido porque este año vamos a terminar con una tasa de 40 ó más. Mi opinión personal es que no todo es responsabilidad del gobierno, sino que se le están alineando todos los astros en contra; un poco como a (George W.) Bush, que se le ha venido toda esta crisis encima y se le pasa la factura a quien está en el poder.

Saca también va a entregar un país al borde de la quiebra fiscal (cuando entró la situación no era tan crítica como ahora); va a cerrar con una tasa de crecimiento similar con la que comenzó, cuando ya se observaba cierto crecimiento. Macroeconómicamente el país está muy golpeado con una inflación de dos dígitos. Creo que si el gobierno hubiera asumido una actitud de mayor concertación, para lograr un pacto fiscal, hubiera mitigado esta crisis”.

Esos astros alineados en contra de Saca benefician a la oposición…

“Ciertamente, creo que la situación económica está totalmente a favor de Mauricio Funes (FMLN); puede aprovechar la situación de crisis para presentar una propuesta alternativa de gestión de política económico-social”.